El presidente Javier Milei ha emitido un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que introduce la expulsión del territorio nacional para todo extranjero que difunda mensajes de odio o discriminación contra el pueblo argentino. Esta medida, que busca endurecer las políticas migratorias, ha sido comparada con acciones previas de Donald Trump en Estados Unidos.
El DNU establece que la incitación a la violencia o la discriminación será causal de deportación o revocación de la residencia. Analistas señalan que esta iniciativa presenta dos problemas principales: la utilización de un DNU para modificar la ley de migraciones, lo que podría considerarse un avasallamiento de las facultades del Congreso, y la naturaleza restrictiva de la medida, que podría generar un efecto de reciprocidad negativa para los ciudadanos argentinos en el exterior.
Además, se cuestiona la arbitrariedad de la medida, ya que el "jurado" para determinar quién emite mensajes de odio sería el propio gobierno. Se argumenta que Argentina, con una baja tasa de inmigración y una larga tradición de apertura, no enfrenta una crisis migratoria que justifique tales políticas. La medida también ha sido criticada por ser xenófoba y clasista, al diferenciar entre extranjeros que llegan con capital para invertir y aquellos que buscan oportunidades y necesitan el amparo del Estado.