Se analiza la postura de la oposición, especialmente de Máximo Kirchner, frente al acuerdo con el FMI y las políticas del gobierno de Javier Milei.
Se critica la falta de propuestas claras por parte de la oposición y se sugiere que su accionar podría estar influenciado por intereses partidarios, buscando generar incertidumbre y perjudicar al gobierno actual.
Se menciona la contradicción en el discurso de algunos sectores del kirchnerismo respecto a la necesidad de acuerdos y consensos básicos para el desarrollo del país.