Se enfatiza la necesidad de orden y tranquilidad en barrios, provincias y fábricas, presentándolo como un requisito para el Fondo Monetario Internacional.
El discurso llama a movilizarse el 6 de agosto contra un proyecto que permitiría subastar tierras en Argentina, bajo la consigna "Argentina no se vende".
Se menciona la figura de Julián Domínguez en relación a este debate sobre la venta de activos del país.