Se destaca la importancia de un banco de datos nacional para registrar antecedentes de violencia, lo que facilitaría la labor de la justicia y la prevención de futuros delitos.
La falta de este tipo de registro dificulta la investigación de casos complejos, obligando a fiscales y ciudadanos a reconstruir historiales a través de noticias y testimonios.
Se menciona el caso de una mujer con un historial alarmante de violencia y maltrato infantil, cuya historia se desarrolló en distintas provincias, evidenciando la necesidad de un sistema centralizado para el seguimiento de estos casos.