El presidente Javier Milei firmó un polémico decreto que prohíbe el ingreso al país a extranjeros que inciten a mensajes de odio o ultrajen símbolos patrios.
La medida, publicada en el Boletín Oficial, genera debate sobre su aplicación y posibles implicaciones legales y constitucionales.
Se especula que la medida podría tener un carácter populista, buscando mejorar la imagen presidencial según encuestas recientes.