Rusia ha ordenado una orden de arresto contra el dueño de Telegram, Pavel Durov, por no haber eliminado un bot que, según las autoridades, se utilizaba para involucrar a ciudadanos rusos en actividades terroristas y de sabotaje.
Según el comunicado ruso, 46 personas arrestadas desde julio del año pasado utilizaron el bot "Leomach" para agredir a miembros de las fuerzas de seguridad y cometer actos contra infraestructuras energéticas y de transporte. Los arrestados habrían sido contactados por agentes de inteligencia ucranianos que se hacían pasar por mujeres jóvenes.
Durov, quien también enfrenta cargos en Francia relacionados con crimen organizado, fue imputado por no tomar medidas contra la difusión de contenidos delictivos en su plataforma.