Wanda Nara relata la angustia de sus hijas por no poder regresar a Italia para comenzar el ciclo escolar, mientras Mauro Icardi, según ella, no muestra la reacción esperada de un padre.
Las niñas están esperando con las valijas armadas y sin pasaporte, generando incertidumbre y preocupación. Wanda expresa su dolor al ver a sus hijas sufrir y al notar la aparente indiferencia de Icardi ante la situación.