Se cuestiona la justificación de los gastos de Manuel Adorni como funcionario público, contrastando su situación patrimonial anterior con la actual. Se mencionan presuntas adquisiciones de propiedades y un estilo de vida que no se correspondería con sus ingresos declarados.
Se pone en duda la idoneidad de Adorni como economista y contador, sugiriendo que su desempeño y su situación financiera son motivo de preocupación, a pesar de su cercanía con el presidente Javier Milei.