El gobierno argentino implementará un "grillete fiscal" que podría llevar a la suspensión del salario de legisladores y autoridades del Poder Ejecutivo en caso de no cumplir con el equilibrio fiscal. Esta medida, similar al "shutdown" de Estados Unidos, busca generar responsabilidad política en el manejo de las finchas públicas.
La propuesta es disruptiva y apunta a que el Estado deje de operar y no pague salarios, salvo en casos de emergencia. El objetivo es evitar el financiamiento del déficit público a través de la emisión monetaria y trasladar la responsabilidad a la política.