El gobierno ha emitido un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que establece un nuevo régimen migratorio, con el objetivo de expulsar y retirar la residencia a extranjeros que hablen en contra de Argentina. Este DNU, que busca imitar medidas implementadas por Donald Trump, ha generado incertidumbre sobre su implementación.
Los equipos técnicos de la Dirección Nacional de Migraciones aún no tienen claro cómo se aplicará el régimen, especialmente en lo referente a la determinación de qué constituye un "discurso de odio" o una "diferencia ideológica" que amerite la expulsión. Se critica la discrecionalidad que se otorga al Estado en este proceso, lo que podría derivar en un control de la disidencia política.