Se cuestiona la definición de "crisis migratoria" para los eventos en Ceuta, calificándolos como una "invasión humana" debido al ingreso de más de 50.000 personas simultáneamente. Se critica la gestión del gobierno de Pedro Sánchez.
Se argumenta que la situación en Ceuta no se trata de una crisis migratoria, sino de una acción coordinada que desborda la capacidad de la ciudad y genera malestar entre los residentes españoles, quienes se sienten abandonados por las autoridades.