Colombia se encuentra profundamente dividida tras las recientes elecciones presidenciales, en las que Abelardo de la Espriella, de derecha, se impuso por un estrecho margen sobre el izquierdista Iván Cepeda. Se anticipan cuatro años de dura pugna política y desafíos para la cohesión social.
La campaña electoral estuvo marcada por la polarización, con promesas de prosperidad económica y mano dura contra la inseguridad por parte de De la Espriella, mientras que sus detractores temen un retroceso en políticas sociales y represión. La polémica por el uso electoral de la camiseta de la selección de fútbol por parte de De la Espriella evidenció la profunda brecha social.