La situación migratoria en Ceuta es compleja y podría tener motivaciones políticas. Se menciona una posible decisión del gobierno de Marruecos de "mirar para otro lado", facilitando la entrada de miles de personas.
A esto se suma una decisión de la Corte Suprema de España que impedía el regreso forzado de personas que llegaban por mar, lo que podría haber incentivado a muchos a tomar ese riesgo. La gestión migratoria se ve así influenciada por factores políticos y legales.