Cristina Kirchner ha sumado nuevos abogados a su defensa, incluyendo al abogado de Lula, el doctor Balín, y al doctor Borrego, a quien se describe como un "Chespirito versión español" con gran potencial.
Se destaca la peculiaridad y el potencial de Borrego, sugiriendo que podría tener un rol importante en el futuro mediático del caso.