El presidente Javier Milei ha implementado una modificación por decreto de urgencia que facilita la expulsión de extranjeros que cometan ciertas faltas en Argentina. La medida busca sancionar manifestaciones orales, escritas o a través de redes sociales que generen odio, discriminación o violencia contra el pueblo argentino o sus símbolos patrios.
El Dr. Pablo Manili, experto en derecho constitucional, critica el decreto calificándolo como un "maquillaje raro" y un "alarde de patriotismo". Señala que las manifestaciones de odio ya son delitos tipificados y la expulsión de extranjeros por cometer delitos ya está contemplada en la ley, por lo que el decreto no agregaría nada nuevo. Además, cuestiona la validez constitucional del DNU, argumentando que no se cumplen las condiciones de excepcionalidad y urgencia requeridas, y que contiene normas penales, lo cual está prohibido.
Manili también destaca la contradicción de este decreto con otras acciones del gobierno, como un proyecto de ley para eliminar los límites a la compra de tierras rurales por parte de extranjeros. Critica que el gobierno se llene la boca de patriotismo con un decreto "inútil y nulo" mientras avanza en medidas que podrían perjudicar los intereses nacionales.
Se plantea la duda sobre la implementación práctica del decreto, especialmente en cuanto a la facultad de la autoridad migratoria para calificar mensajes de odio. Se sugiere que para tomar una medida de expulsión, primero debería intervenir un juez para calificar el hecho como delito, ya que la Dirección Nacional de Migraciones no tiene facultades penales. Se recuerda que la Dirección Nacional de Migraciones ha visto incrementadas sus facultades recientemente, incluyendo un DNU anterior que le otorgaba la facultad de dar cartas de ciudadanía, declarado inválido por la Cámara Nacional Electoral.