Se critica la política migratoria de Pedro Sánchez, la cual se considera que incentiva la xenofobia y genera reacciones negativas entre los españoles, quienes sienten que los inmigrantes tienen más derechos que ellos.
Se mencionan incidentes en Ceuta donde la policía habría actuado con dureza contra españoles mientras se observa una aparente pasividad ante los actos de los inmigrantes que ingresaron.
La situación en Barcelona también se describe como un reflejo de esta tensión, donde la percepción es que la ciudad cosmopolita ha cambiado y que los españoles nativos se sienten desplazados por las políticas de acogida.