El programa critica duramente la postura de Javier Milei respecto a las elecciones presidenciales en Brasil y su relación con Jair Bolsonaro, quien se encuentra preso por intento de golpe de Estado.
Se señala que Milei, a diferencia de Lula da Silva (quien fue absuelto por la Corte Suprema), apoya a Bolsonaro y a gobiernos de derecha que no respetan la democracia. El conductor destaca que Milei ha violado leyes desde el inicio de su mandato, incumpliendo deberes con diversos sectores y enfrentando denuncias de corrupción, incluso dentro de su familia y círculo cercano.
La cobertura menciona el repudio internacional hacia Milei, contrastándolo con el apoyo de grupos como Vox en España. Se critica su discurso negacionista sobre la esclavitud y la situación en Gaza, así como su actitud de desinterés por los asuntos globales.
Se cuestiona la diplomacia del gobierno argentino, señalando que Milei, a través de su cancillería, fue advertido sobre "líneas rojas" en Brasil que cruzó al involucrarse en la campaña electoral. Esto ha llevado a consultas al embajador brasileño en Argentina, elevando la tensión diplomática.
Finalmente, se plantea la hipótesis de que la campaña "anti-argentina" podría ser obra del propio Milei, dadas sus acciones y alineamientos internacionales, y se menciona la preocupación por el precio del petróleo y la guerra en Medio Oriente.