Se critica la idea de que los votantes son "víctimas", calificando de "absurdo" ese cuento. Se argumenta que están votando a gente que los engaña.
Se cuestiona la dicotomía entre ser "pueblo" y estar en el extranjero (Dominicana, Madrid, Europa, Estados Unidos), sugiriendo que esto no define la pertenencia.
Se recuerda la época en que Maravilla Martínez representaba la posibilidad de escalada social y progreso, y su vínculo con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.