Se generó un intenso debate sobre un nuevo decreto migratorio en Argentina que busca expulsar a extranjeros con discursos de odio. Los panelistas cuestionaron la ambigüedad del término "discurso de odio" y su posible aplicación, así como el peligro de sembrar odio a través del nacionalismo.
Se planteó el caso hipotético de un extranjero que critique al país o queme la bandera argentina, generando discusión sobre si esto debe ser motivo de expulsión o si entra dentro de la libertad de expresión. Se comparó la situación con posibles reacciones de figuras políticas como Cristina Fernández de Kirchner ante un caso similar.
Se señaló que el decreto podría ser inconstitucional y que su objetivo principal sería mantener una narrativa de campaña electoral. Se enfatizó la diferencia entre patriotismo y nacionalismo, y la importancia de no confundir la crítica política con la incitación al odio.