Se generó un fuerte debate en el programa "Duro de domar" sobre el rol del Estado en el fomento a la cultura, especialmente en relación al teatro comercial.
El conductor Alejandro Fantino cuestionó la idea de que el Estado deba apoyar económicamente a los artistas, sugiriendo que estos deberían sustentarse con sus propias producciones. En contraposición, otros panelistas defendieron la necesidad del fomento estatal para garantizar el acceso a la cultura, argumentando que no todos pueden costear entradas a espectáculos comerciales o de cine.
Se mencionó el caso de clubes europeos que quebraron debido a malas gestiones, como ejemplo de los riesgos de la privatización en el ámbito deportivo y cultural. La discusión también abarcó la importancia del cine argentino y su contribución a la generación de empleo, turismo y educación.