El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó la crisis migratoria en Ceuta y Melilla para advertir sobre las consecuencias de una eventual llegada de los demócratas al poder en su país.
Durante la inauguración de una carretera en Rabat, Marruecos, financiada por Estados Unidos, Trump afirmó que si los demócratas ganan, la situación que se vive en Europa podría replicarse en Estados Unidos en tres años, augurando una "vida muy mala" para los estadounidenses.
Trump comparó la situación con la frontera mexicana, sugiriendo que su política de "mano dura" evitó que algo similar ocurriera en su mandato, a diferencia de la gestión de Joe Biden, a quien criticó por una postura "tibia" que habría llevado a la flexibilización de controles.