Se expone una fuerte interna política que involucra a la vicepresidenta Victoria Villarruel y a otros dirigentes. Se mencionan acusaciones de Lidia Lemoyne contra Villarruel y Diego Santilli, a quienes tilda de "casta política" y de conspirar contra el orden republicano.
Las declaraciones de Santilli calificando a Villarruel de "enferma mental" y de tener una "falta de respeto" marcan el tono de la disputa. Se cuestiona la coherencia de los políticos y su permanencia en cargos si no están de acuerdo con las políticas del gobierno.