El programa reflexiona sobre la importancia de la duda como punto de partida para la filosofía y el pensamiento crítico, contrastándola con la certeza que a menudo imponen los discursos políticos.
Se cuestiona la tendencia de los argentinos a aceptar sin cuestionamientos los discursos presidenciales y de otros funcionarios, lo que impide poner límites y analizar la realidad de manera profunda. Se plantea que la duda es fundamental para el crecimiento individual y social, y que la falta de ella lleva a la aceptación pasiva de narrativas que no siempre benefician al ciudadano.
Se hace hincapié en la necesidad de dudar de las promesas políticas y de los planes económicos que no se traducen en mejoras concretas para la población, como el aumento de jubilaciones o la mejora del poder adquisitivo.