El presidente Javier Milei anunció una reforma del Banco Central de Argentina, buscando terminar con la "estafa de falsificar dinero para financiar a la política". Se trata de un conjunto de reformas estructurales que el presidente considera las más importantes de los últimos 91 años.
La norma prohíbe de modo taxativo la financiación del Estado, tanto para el Tesoro Nacional como para los estados provinciales y municipios. Además, propone blindar al presidente del Banco Central y a su directorio de la política, requiriendo dos tercios de apoyo de ambas cámaras del Congreso para su remoción.
Milei también cuestionó la reforma implementada durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner en 2012, que permitía emitir bajo cualquier pretexto e impedía responsabilizar penalmente a los funcionarios de ese entonces.