Se valora positivamente el nuevo reglamento de la Corte Suprema para la selección de jueces, ya que busca eliminar la arbitrariedad de la entrevista personal y hacer el concurso más transparente y trazable.
Se critica que la entrevista personal, que antes valía casi tanto como el resto del proceso, permitía que intereses de la "familia judicial" influyeran en la decisión final.