El gobierno de Javier Milei emitió un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para modificar la ley migratoria, prohibiendo el ingreso y expulsando a extranjeros que emitan mensajes de odio, discriminación o violencia contra argentinos, o que ultrajen símbolos patrios. La medida, anunciada tras la euforia por el Mundial, ha generado un intenso debate.
Constitucionalistas y exfuncionarios, como Mariano Cunio Libarona, exministro de Justicia, cuestionan la constitucionalidad del DNU, argumentando que no existe la necesidad y urgencia requeridas y que este tipo de modificaciones deberían pasar por el Congreso. Se critica la vaguedad del concepto "odio" y la dificultad de determinar quién aplicará la medida.
Incluso figuras como Esteban Bullrich han criticado la medida, calificándola de "estupidez" y sugiriendo que busca desviar la atención de problemas económicos y sociales. Se teme que la norma sea inaplicable y que pueda ser utilizada para perseguir disidentes políticos, a pesar de que el comunicado oficial excluye las críticas políticas.