El nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) firmado por el presidente Javier Milei, que permite la expulsión de extranjeros que realicen declaraciones "antiargentinas", es calificado como "peligroso" y una "provocación grave".
Se cuestiona quién tendrá la potestad de decidir qué constituye una declaración "antiargentina" y se advierte sobre el riesgo de arbitrariedad. Se compara la medida con situaciones hipotéticas en otros países, como Brasil, donde el propio Milei podría haber sido expulsado por sus declaraciones pasadas.
Los panelistas critican la medida por considerarla un ataque a la libertad de expresión y un intento de limitar el debate público. Se argumenta que el DNU es un "gustito" del presidente y que refleja un cinismo por parte del gobierno, que parece no importarle las consecuencias económicas y sociales de sus decisiones.
Se menciona la hipocresía de un gobierno que promueve la "libertad" mientras implementa medidas restrictivas. Se reflexiona sobre la paradoja de que el propio Milei podría ser objeto de esta medida si hubiera estado vigente en el pasado.