El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, abordó la crisis migratoria en Ceuta, destacando las medidas tomadas para garantizar la seguridad y la tranquilidad de los ciudadanos. Se ha incrementado la presencia de efectivos de la Guardia Civil, la Policía Nacional y el Ejército.
Sánchez explicó que se están desplegando boyas en el espigón para dar cumplimiento a la sentencia del Tribunal Supremo y facilitar la repatriación de migrantes. Se agilizan los expedientes de expulsión y se busca cooperación con Marruecos para luchar contra las mafias que trafican con seres humanos.
El presidente enfatizó que la política migratoria es central para su gobierno, basada en la protección de fronteras, la cooperación con países de origen y tránsito, políticas de integración y la cooperación europea. Subrayó la importancia de crear condiciones de oportunidad en los países de origen para que los jóvenes no tengan que migrar.
Finalmente, Sánchez hizo un llamado a la empatía y al compromiso de todos los españoles, recordando la singularidad de Ceuta y Melilla como ciudades autónomas que representan la diferencia de renta entre África y Europa, y reafirmó el compromiso del Estado para que Ceuta recupere la normalidad.