El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, respondió a la decisión de Italia de suspender el espacio de libre circulación Schengen, calificándola de "opcional" y exigiendo respeto a los tratados europeos. Sánchez presentó datos que indican que España no es el país con mayor número de entradas irregulares en la UE.
El mandatario español enfatizó la necesidad de mantener una Unión Europea fuerte y unida, en contraposición a las divisiones que podrían surgir ante la crisis migratoria.