Se analiza la posibilidad de que sectores del PRO impulsen el desplazamiento de Victoria Villarruel, a pesar de que ella ha sido una figura clave en la llegada de Javier Milei al poder. Se sugiere que estos sectores, que no son del equipo original, podrían buscar cuotas de poder adicionales.
Se expresa preocupación por la posible dispersión del oficialismo de cara a las elecciones de 2027, especialmente si la contienda es reñida. Se plantea que Villarruel podría estar armando una estructura propia y que algunos la ven como una adversaria a desgastar.
Se recuerda que Villarruel no ha realizado actos impropios durante sus ausencias temporales del presidente y que el propio Milei reconoció que ella no participaba en la diaria de la toma de decisiones del gobierno ni en las reuniones de gabinete.