Se aclara que no hubo una renuncia formal a la jefatura del bloque del Senado por parte de la senadora, sino una conversación donde expresó su desacuerdo con dejar de lado a una jueza por ser pariente de otra figura política. Explicó que, si el presidente deseaba su apartamiento del cargo, estaba dispuesta a dar un paso al costado.
Se subraya que las diferencias provienen de las distintas fuerzas políticas de origen de los involucrados. La senadora afirma que poner estas diferencias sobre la mesa es una cuestión de buen político, especialmente cuando se ocupa un rol importante.