Se critica al presidente Milei por afirmar que es un problema que los jugadores de fútbol u artistas opinen sobre lo que pasa en el país, o que se mezcle la música y el deporte con el discurso político.
Se defiende el derecho de los artistas y futbolistas a expresarse, ya que muchos "no son millonarios" y conocen la realidad de sus barrios y de la Argentina.
Se califica de "vergüenza" que el presidente intente limitar la opinión de los ciudadanos.