Se debatió sobre la influencia de la política en las fuerzas de seguridad y cómo esta corrupción sistémica impide el combate efectivo contra el narcotráfico.
Se argumentó que la política es la responsable de designar funcionarios corruptos en puestos clave, lo que perpetúa el ciclo de impunidad. Se mencionó que incluso aquellos con vocación de servicio se ven superados por el sistema o cooptados por la corrupción.
Se presentó el caso de una joven con vocación de ser policía, pero se cuestionó si el sistema la corrompería, reflejando la desesperanza ante la falta de soluciones y la aparente imposibilidad de cambiar la situación.