Se analiza la aprobación de gestión del gobierno actual, que se encuentra en un 37% tras una caída desde febrero. A pesar de esto, se observa una leve tendencia a la suba en los últimos meses.
Se plantea la diferencia entre la aprobación de gestión actual y las proyecciones de voto si las elecciones fueran mañana. A pesar del malestar económico y los sentimientos negativos predominantes, el gobierno podría no ser la opción elegida por el 60% restante del electorado, que se muestra heterogéneo y con opciones diversas.
Se destaca la importancia de la polarización y la motivación para votar, ya que la abstención podría ser significativa si las opciones no resultan atractivas para una parte importante del electorado.