El gobierno argentino, a través de fuentes de Cancillería, ha decidido no emitir un comunicado oficial ni pronunciarse institucionalmente sobre la situación en Ceuta, España.
La postura del gobierno argentino es de cautela, y se anticipa que el presidente Javier Milei tampoco opinará sobre el tema, a menos que se le consulte directamente en una entrevista. Esta decisión refleja una estrategia de no intervención en asuntos internacionales que no afecten directamente a Argentina.