La campaña electoral en Brasil inicia oficialmente el 15 de agosto, en un contexto político convulso. Los principales partidos celebran convenciones para oficializar candidatos a la presidencia, Congreso y Senado.
Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro (condenado a prisión), se consolida como la figura de la extrema derecha, a pesar de escándalos y divisiones internas, como la protagonizada por su madre, Michelle Bolsonaro.
Luis Inacio Lula da Silva lidera las encuestas para un cuarto mandato, con proyecciones que sugieren una posible victoria en primera vuelta.
Renan Santos, un joven candidato del Movimiento Brasil Libre, emerge como una figura relevante, escalando posiciones en la intención de voto.