La masiva llegada de migrantes a Ceuta ha generado protestas entre los ciudadanos españoles y marroquíes residentes en España, quienes temen que la situación derive en delitos y manche la imagen del pueblo marroquí.
A nivel europeo, la crisis ha provocado reacciones. Un total de 22 países han solicitado una reunión extraordinaria de ministros del interior para coordinar una respuesta común ante la situación en España. Italia, por su parte, anunció controles y una suspensión temporal de la circulación con España dentro del espacio Schengen.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha destacado la cooperación de Marruecos en materia migratoria, pero esta situación podría llevar a una reconfiguración del intercambio o recepción de migrantes por parte de España. Giorgia Meloni, por otro lado, endureció los controles en puertos y aeropuertos italianos.