Se critica al gobierno por intentar imponer un "relato" de realidad que no se condice con la situación que viven la mayoría de los argentinos.
Se enfatiza que la Constitución Nacional y los derechos de los trabajadores, como el derecho a huelga, están por encima de cualquier ley o decreto.
Se recuerda que la Constitución garantiza derechos como salarios justos y participación en las ganancias, y que nadie tiene derecho a callar las protestas.