Desde Estados Unidos, el secretario de Estado Marco Rubio advirtió que Washington no permanecerá indiferente ante lo que considera una amenaza a la estabilidad regional por parte del gobierno nicaragüense. Previamente, Donald Trump había calificado al régimen de Ortega como una "dictadura" e impuesto sanciones contra funcionarios.
Analistas especulan sobre futuras acciones de la Casa Blanca, incluyendo un posible endurecimiento de la presión económica, similar a las medidas aplicadas contra Cuba. Esto podría agravar la vulnerabilidad económica y social de Nicaragua, que ya enfrenta uno de los PBI per cápita más bajos de la región.