En Estados Unidos se ampliarán los espacios para detener a más inmigrantes con la construcción de cuatro nuevos centros de detención. Esta medida se enmarca en el endurecimiento de las políticas migratorias del país, que afectan a migrantes de Latinoamérica y otras partes del mundo.
La situación es compleja y refleja la política de "mano dura" de la administración actual, que hace de este tema uno de sus pilares principales. Se anticipa que esta política migratoria será un factor importante en las próximas elecciones presidenciales.