Se debatió la presunción de inocencia de Manuel Adorni y la actuación de la prensa en casos judiciales. Se criticó la tendencia de algunos periodistas a emitir juicios de valor y sentenciar mediáticamente a los acusados, comparando la situación con la causa de los cuadernos y otros casos de corrupción.
Se cuestionó la lentitud de la justicia argentina y se planteó que el tiempo favorece a los "malos". Se mencionó que la detención y privación de la libertad deben ser medidas extremas, reservadas para casos de flagrancia o riesgo de fuga, y no para coartar la libertad de expresión o determinar culpabilidades sin un debido proceso.
Se expresó la opinión de que Javier Milei cree genuinamente en la inocencia de Adorni, similar a su postura con otros casos, lo que genera una conexión con la gente por su enfoque humano y no puramente político. Se recordó que Milei nunca calificó a Cristina Kirchner de culpable hasta el fallo de la Corte Suprema, aplicando el mismo principio de respeto a los procesos judiciales.