El apellido Fujimori regresa al poder en Perú de la mano de Keiko Fujimori, elegida por voto popular para gobernar el país. La escena evoca un círculo que se cierra, ya que asumió la presidencia el mismo día que su padre, Alberto Fujimori, lo hizo 36 años atrás.
Keiko Fujimori, quien fue la primera dama más joven de la historia peruana, busca reivindicar el nombre de su padre, quien gobernó en los 90, estabilizó la economía y combatió el terrorismo, pero finalizó su mandato renunciando por corrupción y fue condenado por crímenes de lesa humanidad.
Con tres derrotas presidenciales previas (2011, 2016, 2021), Keiko Fujimori finalmente ganó en su cuarto intento, aunque por un margen estrecho. Durante su carrera, enfrentó investigaciones por lavado de dinero y estuvo en prisión preventiva entre 2018 y 2020.
El Perú actual se encuentra dividido por el legado de su padre y agotado por la inestabilidad. Sus partidarios ven en Keiko la figura para devolver el orden, mientras que sus críticos advierten sobre el futuro de las instituciones democráticas bajo su gobierno.