El sociólogo Esteban Negori analiza el futuro de Nicaragua en el contexto de la exclusión de opositores de las elecciones y la consolidación del poder de Daniel Ortega. Señala que el proceso actual es una radicalización del autoritarismo que se ha profundizado desde 2018, año marcado por una "crisis huracanada" que puso en duda el liderazgo de Ortega.
La historia del sandinismo muestra que, ante cuestionamientos a su liderazgo, la respuesta de Ortega siempre ha sido "cruenta", tanto en 1994-95 como en 2018. Esta tendencia de radicalización autoritaria se ha intensificado a través de leyes represivas y un "combo represivo muy intenso" entre 2019 y 2024.