El gobierno de Keiko Fujimori en Perú evidencia un giro hacia Estados Unidos en su política exterior, fortaleciendo lazos a pesar de la significativa presencia de inversiones chinas en el país.
Se espera una mayor presencia estadounidense en Perú, con proyectos de inversión en puertos y minería, lo que genera expectativas positivas entre la población.
Esta reorientación política busca equilibrar la influencia de China y consolidar la relación con Estados Unidos en áreas estratégicas.