El programa abordó la profunda problemática del narcotráfico en Argentina, señalando la supuesta complicidad y el beneficio que el Estado obtendría de esta actividad ilegal para financiar campañas políticas.
Se cuestionó la efectividad de las medidas adoptadas por el Estado para combatir el narcotráfico, argumentando que estas resultan insuficientes y que la corrupción en las fuerzas de seguridad (policía, jueces, fiscales, intendentes) es un factor determinante en la persistencia del problema.
Se mencionó la existencia de un porcentaje de policías corruptos y la falta de vocación de servicio en algunos funcionarios. Se planteó la hipótesis de que el Estado podría estar utilizando el narcotráfico como una fuente de financiamiento, lo que explicaría la aparente inacción para erradicarlo.