La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, acusó a cuatro magistrados de la Sala Constitucional de actuar como "golpistas" tras prorrogar el nombramiento de jueces suplentes. Fernández considera que esta decisión invade una facultad exclusiva de la Asamblea Legislativa.
La presidenta calificó la acción como un "golpe de estado del poder judicial contra el Congreso". Este conflicto surge después de siete meses de bloqueo en la Asamblea Legislativa.