Se analiza la propuesta del gobierno de modificar la Carta Orgánica del Banco Central para enfocar su mandato en la preservación del peso y la estabilidad monetaria, eliminando objetivos como el crecimiento con equidad social.
Se destaca que la reforma busca evitar que el Banco Central asista al Tesoro Nacional mediante la emisión monetaria, obligando al gobierno a buscar otras fuentes de financiamiento como la recaudación impositiva o el mercado de capitales.
La iniciativa también pretende blindar al presidente y directorio del Banco Central ante cambios de administración, asegurando la continuidad de la política monetaria independientemente del poder político de turno.