La discusión sobre el proyecto de ley de Karen Reinhardt escaló, con acusaciones de maleducada e ignorante hacia la diputada.
Se cuestionó quién pagaría el ente de control propuesto, a lo que se respondió que sería el Estado. La diputada reiteró que el proyecto busca regularizar la situación y que no se trata de una "motosierra" sino de controles necesarios.
Las proteccionistas argumentaron que el proyecto fomenta la venta de animales y que la diputada no es seria para hablar del tema, comparando a todos los animales con "Conan" para enfatizar sus derechos.