Se cuestiona la intervención del canciller argentino en la administración de Brasil, especialmente considerando los resultados positivos de Lula en la reducción de la pobreza.
Se sugiere que apoyar a un candidato que podría perder la elección (Lula) podría dejar a Argentina en una posición incómoda, pero se reconoce que Milei no tiene otra opción más que apoyar a su aliado.