Se cuestiona la "decadencia del lenguaje" y la violencia verbal utilizada por el presidente Javier Milei, tanto a nivel nacional como internacional.
Se vincula esta forma de comunicar con un contexto de "desafección política" y desencanto de la sociedad con la política.
"¿Qué pasa? ¿Cómo nos tenemos que parar la sociedad frente a un presidente que da un paso más adelante todo el tiempo?", se pregunta en el segmento.